No es que me quiera cebar con Rajoy, pero después del contrato de integración del inmigrante de ayer hoy se supera a sí mismo con su "plan de reforestación nacional que supondrá plantar 500 millones de árboles a lo largo de la legislatura, más de 10 árboles por habitante". Suena muy bonito pero es muy poco serio. No le van a caber tantos árboles en los jardines de La Moncloa. Y no se me ocurre dónde va a poder plantar tal cantidad de árboles teniendo en cuenta que las competencias en materia forestal son de las Comunidades Autónomas, no del Estado. Si los gobiernos autonómicos no quieren, o no se implican los Ayuntamientos, todo lo que quiera prometer Rajoy como aspirante a Presidente del Gobierno de España no es más que un brindis al sol.