Después de 22 años, hemos retrocedido hasta los orígenes. Los 963.040 votos que hemos conseguido en las elecciones al Congreso de 2008 son casi exactamente los mismos que teníamos en 1986, en la primera cita con las urnas; entonces fueron 935.504 votos.
Claro que la cosa está peor; con esos votos entonces teníamos 7 diputados, y ahora solamente 2. En 1986 teníamos el 4,53 %, ahora sólo el 3,80 %. Y eso porque el censo electoral ha aumentado en estos años, de los 29.117.613 electores de entonces a los 35.067.281 electores de ahora.
Con eso quiero decir que hay un factor externo que explica en parte el mal resultado en escaños. Por el crecimiento del censo, cada vez es más difícil lograr escaños, cuesta más votos. El sistema electoral penaliza a la tercera fuerza. Aunque ahora tuviéramos los mismos votos de 1996, cuando obtuvimos nuestro mejor resultado, tendríamos de todos modos menos diputados.
Así que ni siquiera basta con mantener a los votantes. Seguramente ni siquiera manteniendo porcentaje esté garantizado mantener los escaños; según aumenta el censo electoral probablemente es necesario incrementar el porcentaje de voto para mantener el número de diputados, porque el reparto en circunscripciones pequeñas (con pocos escaños a repartir) con el sistema D'Hondt tiene siempre el efecto de beneficiar a las candidaturas más votadas y castigar a las menos votadas. Por eso no solamente con los años se reduce la presencia de IU en el Congreso; también se reduce la presencia de los grupos nacionalistas, y se refuerza la de PSOE y PP.
Es decir, hay un elemento externo que tenemos en contra, y en este sentido es razonable que exijamos cambios en el sistema electoral.
Dicho esto, no todo se explica por factores externos. También tenemos que analizar el funcionamiento de IU y su estrategia electoral, y hacer profunda autocrítica. En los próximos post.
Más escritos en mi web: http://webs.ono.com/mizubel
Más blogs en: http://www.iloveiu.org
| |